El sindicato ELA ha anunciado que ha recurrido a la vía judicial para exigir que se apliquen las condiciones laborales recogidas en la Ley de Ciencia de 2022 al personal de los centros de investigación sanitaria Bioaraba, Biobizkaia y Biogipuzkoa. Ante la negativa de las direcciones de estos institutos a equiparar sus condiciones a las de Osakidetza, las plantillas han optado por acudir a los juzgados. ELA ya ha presentado denuncias en Gipuzkoa y Bizkaia y prevé hacerlo también próximamente en Araba.
Los tres centros desarrollan investigación sanitaria de alto nivel en ámbitos como el cáncer, la esclerosis o el alzhéimer, y cuentan con una plantilla aproximada de 600 personas trabajadoras: 258 en Bizkaia, 249 en Gipuzkoa y unas 50 en Araba. Aunque están gestionados por Osakidetza, la mayoría del personal no está contratado directamente por el servicio vasco de salud, lo que, según ELA, se traduce en peores condiciones laborales y en la falta de reconocimiento de su trayectoria profesional. El sindicato recuerda que la Ley de Ciencia establece que “las condiciones retributivas no sean inferiores en ningún caso a las establecidas para las categorías profesionales estatutarias equivalentes en el servicio de salud que corresponda”, lo que implicaría incrementos salariales de hasta un 30% y mejoras aún mayores en las categorías más bajas, además de garantizar la carrera profesional.
ELA señala que durante los últimos meses se han mantenido diversas reuniones de negociación con las direcciones de los bioinstitutos, tanto de forma directa como en el Consejo de Relaciones Laborales, sin que se hayan producido avances significativos pese a las propuestas presentadas. Ante esta situación, el sindicato afirma que el conflicto queda ahora en manos de los tribunales, con el objetivo de que se cumpla la normativa vigente y se igualen las condiciones del personal investigador con las de Osakidetza.








