El colectivo médico de Euskadi, en sintonía con los facultativos de todo el Sistema Nacional de Salud, inicia este lunes una huelga de cinco días que se prolongará hasta el próximo viernes. El motivo central del conflicto es el rechazo al nuevo Estatuto Marco, una normativa que ha generado un profundo malestar entre los profesionales del sector. Con esta movilización, los médicos y facultativos vascos pretenden presionar a las administraciones para que se revisen sus condiciones laborales y se garantice un marco normativo que recoja sus demandas históricas de mejora profesional y asistencial.
Esta semana de paros es solo el primer paso de una estrategia de movilización mucho más amplia. Los sindicatos y organizaciones profesionales han diseñado un calendario de protestas escalonadas que se extenderá durante todo el primer semestre de 2026. Según el plan anunciado, tras este primer bloque de huelga, los médicos volverán a parar del 27 al 30 de abril, continuando con nuevas jornadas de protesta entre el 18 y el 22 de mayo, para finalizar con un último ciclo de paros del 15 al 19 de junio si no se alcanza un acuerdo previo.
La magnitud de la convocatoria pone en alerta al sistema sanitario vasco, que deberá gestionar la actividad asistencial bajo mínimos durante las próximas jornadas. Las organizaciones convocantes han reiterado que la falta de diálogo real sobre el Estatuto Marco no les deja otra salida que la huelga para defender la dignidad de la profesión. El impacto de estas cinco convocatorias de aquí a junio supone un desafío sin precedentes para la gestión de las listas de espera y las consultas externas en los centros sanitarios de los tres territorios.







