Investigadores de la red sanitaria vasca están logrando avances significativos en el estudio del comportamiento celular de los tumores. A través de la proteómica, una disciplina que analiza cómo las células cancerígenas generan y gestionan sus proteínas, los científicos buscan descifrar los mecanismos internos de la enfermedad para diseñar tratamientos más eficaces y menos agresivos. Este enfoque permite comprender mejor la biología tumoral y optimizar las terapias experimentales que se aplican en los centros de Osakidetza.
La estrategia oncológica de Euskadi para los próximos años pone el foco no solo en curar la enfermedad, sino en garantizar que las pacientes disfruten de una calidad de vida plena tras el diagnóstico. En este sentido, el Plan Oncológico Integral 2025-2030 refuerza la importancia de los programas de prevención, como el de cérvix, que ya ha convocado a 600.000 mujeres de entre 25 y 65 años. La detección temprana sigue siendo, junto a la innovación biomédica, el pilar fundamental para mantener a la vanguardia los índices de salud del territorio.
El apoyo de las asociaciones de pacientes y la comunidad científica ha sido unánime en la presentación de estos avances en Bilbao. Se ha destacado que la inversión en ciencia es una herramienta de equidad social, ya que permite que los últimos descubrimientos en inmunoterapia lleguen a toda la población a través de la red pública. Con más de 140 proyectos financiados históricamente mediante iniciativas solidarias, la investigación vasca continúa consolidándose como un referente internacional en la lucha contra el cáncer femenino.








