Ayer, miércoles, un dispositivo conjunto de la Ertzaintza, la Policía Local de Portugalete y la Policía Nacional llevó a cabo el desalojo de varias personas que permanecían en el interior de una antigua fábrica abandonada de la localidad vizcaína. La intervención se realizó tras constatarse que el deterioro de las instalaciones suponía un peligro para quienes pernoctaban allí.
La operación se activó después de una inspección técnica realizada por el área de Urbanismo del Ayuntamiento, que advirtió del grave riesgo para la integridad física de los ocupantes.
En total, fueron desalojadas siete personas. La Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras comprobó la identidad de todas ellas, trasladando a una a dependencias policiales para verificar su situación legal en el Estado.
El resto de los afectados recibieron asistencia por parte de los Servicios Sociales municipales. El operativo se desarrolló con normalidad y sin incidentes.








