Por primera vez en los últimos diez años, la curva de natalidad en la Comunidad Autónoma Vasca ha experimentado un cambio de tendencia al alza. Según los datos provisionales publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el año 2025 se registraron un total de 13 344 nacimientos en el territorio, lo que representa un incremento del 3 % en comparación con el ejercicio anterior. Este repunte rompe con la tónica descendente que arrastraba la comunidad desde hace una década, cuando en 2024 la cifra de bebés nacidos se situó en los 12 950.
Sin embargo, este dato positivo en la natalidad convive con un notable incremento en las cifras de mortalidad. El informe del INE revela que durante el pasado año se produjeron 23 424 defunciones en Euskadi, lo que supone un repunte del 4,6 % respecto a las muertes contabilizadas en 2024. Este aumento de la mortalidad, que supera al crecimiento de los nacimientos, refleja el progresivo envejecimiento de la población vasca y plantea importantes desafíos demográficos y sociales para las instituciones a corto y medio plazo.
Como consecuencia de este desajuste entre quienes nacen y quienes fallecen, el saldo vegetativo de la CAV arroja un balance negativo de 10 080 personas. Aunque el ligero alivio en los nacimientos es una noticia esperanzadora para el relevo generacional, la brecha con el número de fallecimientos sigue siendo profunda. Estos indicadores provisionales subrayan que, a pesar del repunte de la natalidad, la sociedad vasca continúa inmersa en una fase de crecimiento natural negativo que marca el ritmo de la realidad demográfica actual del territorio.








