El personal facultativo afronta este viernes el cierre de su primera semana de huelga, manteniendo el pulso para exigir un estatuto propio que atienda a las necesidades singulares de su labor. Las movilizaciones alcanzan hoy su punto álgido con las manifestaciones convocadas a las 11:00 horas en Bilbao, Donostia y Vitoria-Gasteiz. Mientras tanto, el sistema sanitario opera bajo servicios mínimos, con los hospitales funcionando a ritmo de festivo y el mantenimiento del 100% de la atención en Urgencias, aunque la actividad ordinaria sigue condicionada por la protesta.
El balance de afectación facilitado por el Gobierno Vasco revela la magnitud de esta convocatoria, con miles de actos médicos suspendidos: 35.000 consultas de primaria, 25.000 con especialistas y 1.400 cirugías han tenido que ser aplazadas. Los médicos argumentan que estas medidas son necesarias para diferenciar su régimen del resto de categorías sanitarias y asegurar el futuro de la profesión. De no haber avances, esta será solo la primera de una serie de interrupciones del servicio que se prolongarán con nuevas semanas de paro previstas entre marzo y junio.








