El panorama sindical de la Ertzaintza ha vivido una transformación radical tras el escrutinio de los votos de este jueves, dejando un empate técnico en la cúpula de representación entre Euspel y ESAN. Aunque Euspel ha sido la opción preferida por los agentes con una ventaja de apenas 67 votos sobre su inmediato perseguidor, ambas centrales compartirán el liderazgo con 20 delegados cada una. Este resultado supone un éxito rotundo para Euspel, que dobla su presencia al pasar de los 10 representantes que tenía hasta ahora a la veintena actual.
El desplome de ErNE es la noticia más destacada de estos comicios, marcando el fin de una era de dominio que se extendía desde hace veinte años. La pérdida de siete delegados sitúa a la central histórica en un inédito tercer lugar, reflejando el desgaste sufrido tras los últimos procesos de negociación con el Departamento de Seguridad. Por otro lado, sindicatos menores como Sipe han visto reducida su influencia al pasar de siete a cuatro delegados, mientras que ELA experimenta un retroceso significativo quedándose con un solo representante frente a los cuatro que ostentaba.
Los datos finales confirman una participación activa de la plantilla, que ha optado por castigar a las fuerzas que firmaron los últimos acuerdos laborales y premiar las posturas más críticas. Con un total de 1.732 votos para Euspel y 1.665 para ESAN, el equilibrio de fuerzas obliga a una reconfiguración total de la mesa de negociación. La irrupción de Ekos, aunque modesta con un 2,9% de los sufragios, y el nuevo reparto de delegados anticipan una legislatura sindical marcada por la necesidad de alianzas para alcanzar la mayoría necesaria en el Consejo de la Ertzaintza.








