Después de un largo proceso de recuperación, la foca gris (Halichoerus grypus) rescatada el pasado diciembre en la playa de Zarautz ha vuelto finalmente a su entorno natural. El ejemplar, bautizado como ‘Argi’, fue liberado este 24 de marzo a unas tres millas de la costa, tras partir en una embarcación desde el puerto de Plentzia. En el operativo participaron técnicos de la Diputación de Bizkaia, personal de la empresa Tragsatec e investigadores de la Estación Marina de Plentzia (PiE) de la UPV/EHU, coordinadores de la Red de Varamientos de Euskadi (SAREUS).
El periplo de Argi comenzó el 23 de diciembre, cuando apareció en la costa guipuzcoana en un estado de salud muy delicado. Al ser un ejemplar joven y encontrarse extremadamente débil, fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Diputación Foral de Bizkaia, ubicado en Gorliz. Según explicaron los responsables del centro, la foca ingresó con una fuerte debilidad y parásitos bronquiopulmonares, una afección común en las crías de esta especie que llegan a nuestras costas arrastradas por las corrientes desde colonias del norte de Francia o el Reino Unido.
Durante su estancia en el centro, Argi recibió un tratamiento intensivo de antibióticos y desparasitación, pasando de los 18,2 kilos iniciales a los 38 kilos con los que ha sido liberada. Aunque el animal estaba listo para volver al mar a finales de febrero, el mal estado del Cantábrico obligó a retrasar su salida hasta esta semana. Los expertos confían en que, gracias a su naturaleza gregaria, la foca logre integrarse con éxito en las colonias del norte tras emprender su viaje de regreso.








