En su apuesta por una atención equitativa, Osakidetza ha consolidado un circuito de abordaje y detección del autismo que garantiza una respuesta rápida desde los primeros signos de alerta. El modelo asegura la coordinación directa entre la Atención Primaria y la Especializada, permitiendo que tras una valoración inicial, el paciente sea derivado a equipos expertos en pediatría, psiquiatría o neurología para una evaluación completa. Este sistema integral busca reducir los tiempos de incertidumbre para las familias y mejorar la precisión diagnóstica.
Para sustentar este modelo, el Servicio Vasco de Salud ha reforzado la formación de sus profesionales de medicina y enfermería, facilitando la identificación temprana de señales compatibles con el espectro autista. Gracias a este seguimiento continuo, Osakidetza no solo ofrece intervenciones ajustadas a las necesidades individuales de cada persona, sino que asegura un acompañamiento constante durante todo el proceso asistencial, consolidándose como un referente en el manejo integral de la diversidad funcional en el ámbito sanitario.








