La campaña de la Renta 2025 comienza con una ventaja competitiva para los contribuyentes de Euskadi. Quienes perciben ingresos anuales de hasta 110.000 € disfrutan actualmente del tratamiento fiscal más favorable de toda España, reforzando la tendencia histórica de aplicar una menor carga sobre las rentas medias y bajas. Esta situación es especialmente notable para los sueldos de 20.000 €, que en el territorio foral tienen una factura fiscal de 0 €, mientras que en otras comunidades autónomas deben abonar una media de 1.772 €.
Esta diferencia sustancial se consolidó tras la última reforma fiscal, que elevó el mínimo exento para evitar que quienes perciben el Salario Mínimo Interprofesional tuvieran que tributar. Además, el ajuste se aplicó con carácter retroactivo, lo que permitirá que muchos ciudadanos reciban devoluciones de las retenciones soportadas durante la primera mitad del año pasado. Aunque las Haciendas vascas ya han actualizado los tramos un 2% para mitigar el impacto de la inflación, los expertos del Consejo General de Economistas señalan que estas disparidades territoriales subrayan la singularidad del modelo vasco.








