El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha activado un protocolo de vigilancia epidemiológica en Bizkaia para localizar a las personas que hayan mantenido un contacto estrecho y prolongado con una trabajadora de un club de alterne situado en Trapagaran, a quien se le ha diagnosticado tuberculosis. La investigación de la red de contactos se orienta de manera prioritaria hacia los clientes del establecimiento, así como al entorno laboral, familiar y de convivencia de la afectada, con el fin de frenar la propagación de la bacteria.
Las autoridades médicas insisten en que el objetivo fundamental es la detección temprana para aplicar el tratamiento farmacológico correspondiente, dado que la patología es curable. El contagio se efectúa por vía aérea mediante microgotas expulsadas al hablar o toser, aunque por lo general exige una convivencia cercana y continuada en el tiempo. Se solicita prestar especial atención a síntomas como fiebre nocturna, malestar, tos con expectoración persistente o dificultades respiratorias, señales que a menudo se confunden con los de una neumonía común.








