La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha expresado el pésame del Gobierno Vasco a los allegados de las personas fallecidas en la crisis de Ceuta, así como su apoyo a la población local y a los equipos de emergencia que actúan en el área. La representante autonómica ha calificado la situación de una gravedad extraordinaria y ha insistido en que el flujo migratorio es una realidad consolidada que requiere superar la dinámica de intervenciones improvisadas y repartos de urgencia.
Desde el Ejecutivo vasco se ha instado a la Unión Europea y al Gobierno de España a poner en marcha una estrategia coordinada, con garantías en materia de derechos humanos, dotación presupuestaria y una delimitación clara de responsabilidades entre administraciones. Melgosa ha defendido que las decisiones no pueden tomarse al margen de los territorios encargados de gestionar la acogida.
La consejera ha mostrado también su preocupación por la posible repercusión en Euskadi del refuerzo fronterizo anunciado por Francia. Tras advertir sobre el impacto que estas medidas pueden tener en la zona de Irun y en los servicios de protección autonómicos, ha reiterado la disposición de la comunidad a colaborar, exigiendo a su vez información transparente y presencia activa en la toma de decisiones.








