La red sanitaria pública vasca continúa desarrollando su estrategia de fomento de la lactancia materna a través de un circuito integrado por talleres prenatales, seguimiento en Atención Primaria y derivación a equipos expertos en el ámbito hospitalario. La plantilla asistencial, integrada por más de 140 matronas en el primer nivel de atención, ofrece cobertura personalizada desde las consultas de posparto para guiar a las familias en la resolución de incidencias comunes o la gestión del peso del recién nacido.
La infraestructura se apoya asimismo en la actividad del Banco de Leche Materna, dispositivo que el año pasado abasteció a cerca de doscientos neonatos vulnerables o nacidos de forma prematura gracias a la solidaridad de casi un centenar de donantes. El suministro se gestiona mediante doce centros habilitados para la recepción en la comunidad, contando en Gipuzkoa con espacios de referencia en el Hospital Donostia y en las sedes ambulatorias de Eibar y Arrasate.
El balance de los últimos doce meses muestra un afianzamiento en la elección de este tipo de alimentación, alcanzando a casi siete de cada diez mujeres tras dar a luz y superando el 35% de prevalencia en el hito de los seis meses. Estas cifras suponen un progreso paulatino en los estándares autonómicos de salud infantil y comunitaria fijados en las directrices sanitarias vascas.








