La economía vasca confirmó su trayectoria ascendente entre abril y junio al registrar un incremento interanual del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,3%, cifra que supera en dos décimas el avance preliminar y mejora en tres las previsiones estipuladas por el Ejecutivo autonómico. Según la contabilidad trimestral hecha pública por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), la producción económica experimentó un progreso del 0,7% en comparación con los tres primeros meses del año, sustentada principalmente por el vigor del sector terciario.
La evolución territorial reflejó una tónica expansiva homogénea, encabezada por Gipuzkoa con un repunte del 2,4% respecto al ejercicio anterior (y un 0,9% intertrimestral). Por su parte, Bizkaia avanzó a un ritmo del 2,3% (0,6% intertrimestral) y Álava anotó un crecimiento del 2,2% (0,8% en el trimestre). En el desglose sectorial, la prestación de servicios continuó como la principal palanca económica con una subida del 3% interanual, en un periodo marcado también por la leve recuperación de la industria manufacturera, que regresó a valores positivos al anotar una tasa del 0,7%.
El incremento de la actividad productiva repercutió de forma directa en la ocupación, con un incremento del empleo del 1,3% interanual. Esta dinámica se tradujo en la creación neta de 13.238 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en el balance de los últimos doce meses, registrando además un ligero repunte del 0,4% si se compara con el primer trimestre del año.
El comportamiento de la demanda interna ejerció una aportación determinante al PIB con un aumento global del 3,3%, situándose por encima del ritmo medio de la economía. El consumo final de las familias creció un 2,9% interanual, mientras que el gasto institucional de las administraciones públicas se incrementó en un 3,7%. Paralelamente, la inversión empresarial repuntó un 3,9%, motivada en gran medida por la adquisición de bienes de equipo (+4,5%), frente a un saldo del sector exterior que restó al conjunto debido a un mayor ritmo de importaciones (+2,3%) respecto a las ventas al exterior (+0,9%).








