El Servicio Vasco de Salud pondrá en marcha este próximo mes de octubre un programa piloto en la red pública de Euskadi para ofrecer, con medios y personal propios, la atención a las mujeres que soliciten la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). La medida, anunciada por el Departamento de Salud con motivo del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, pretende asumir de forma paulatina en el sistema público unas intervenciones que en un 94 % se derivan a la sanidad concertada, sobre un volumen anual cercano a los 4.000 procedimientos.
La primera etapa del proyecto se prolongará de octubre a diciembre en cinco Organizaciones Sanitarias Integradas (OSI) distribuidas por los tres territorios. Esta fase inicial abordará los casos de IVE farmacológica de menos de diez semanas de gestación, una modalidad que supone aproximadamente la mitad de las interrupciones registradas en la comunidad autónoma. Una vez valorada la experiencia asistencial y los recursos empleados, la previsión institucional fija para 2027 la implantación definitiva en toda la red sanitaria.
El circuito diseñado establece que la puerta de acceso al proceso se realice a través del profesional de matronería en los centros de salud. Junto a la cobertura médica y el acompañamiento personalizado, la estrategia reforzará el asesoramiento en educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos para reducir los embarazos no planificados, tras constatar que más del 60 % de las usuarias atendidas en 2024 no utilizaba anticoncepción en el momento de la gestación.






