El Ayuntamiento de Donostia ha anunciado un plan para crear y acondicionar nuevos espacios de sombra en las playas y entornos urbanos de la ciudad, en respuesta directa al impacto de los episodios térmicos extremos sobre la población y los colectivos más vulnerables. La medida se adopta tras confirmarse que el verano de 2026 ha sido el más caluroso desde el inicio de la serie histórica en la estación meteorológica de Igeldo en 1980, con temperaturas medias 2,9 ºC superiores a la norma.
El balance estival deja cifras récord en la capital guipuzcoana, destacando 31 noches tropicales —jornadas en las que los termómetros no bajaron de los 20 ºC— frente al anterior máximo de 13 registrado en 2003. Asimismo, Donostia contabilizó 33 días con máximas por encima de los 25 ºC y atravesó una ola de calor de cinco días de duración, la más prolongada registrada hasta la fecha, con una media de temperaturas máximas que alcanzó los 36 ºC en el pico del episodio.








