Euskadi ha dado un paso decisivo en la mejora de la calidad asistencial con el lanzamiento de la «Estrategia para el Uso Adecuado de Benzodiacepinas». Este ambicioso proyecto, desarrollado por el Departamento de Salud y Osakidetza, surge como una respuesta directa a los compromisos adquiridos en el Pacto Vasco de Salud. El plan no se limita a la gestión farmacéutica, sino que busca el empoderamiento de la ciudadanía mediante la formación y la promoción de medidas preventivas que reduzcan la dependencia de estos fármacos en el tratamiento de enfermedades crónicas.
Para garantizar la eficacia de la estrategia, se han diseñado herramientas digitales avanzadas que se integrarán en el sistema Presbide de historia clínica. Estos mecanismos permitirán a los profesionales realizar revisiones exhaustivas de las prescripciones y recibir avisos automáticos ante inicios de tratamiento no indicados. Asimismo, la monitorización constante a través de nuevos cuadros de mando permitirá evaluar en tiempo real la evolución del consumo y la efectividad de las intervenciones, asegurando la sostenibilidad del sistema sanitario a largo plazo.
Un aspecto clave de este nuevo enfoque es el acompañamiento directo al paciente a través de informes personalizados y pautas de «deprescripción gradual». Mediante talleres grupales y campañas de educación, Osakidetza informará sobre los riesgos del uso prolongado y las pautas recomendadas de duración de los tratamientos. Con esta visión integral, el sistema público de salud vasco aspira a liderar un cambio de mentalidad que priorice la salud integral y la seguridad, situando los resultados en bienestar por encima de la mera dispensación farmacológica.








