El Juzgado de Instrucción número 3 de Getxo ha decidido proteger el avance de las investigaciones sobre el supuesto maltrato a niños de hasta dos años en un centro infantil privado del barrio de Romo. Esta medida judicial implica que las actuaciones se mantendrán bajo secreto tras la denuncia interpuesta por la Fiscalía de Bizkaia. El procedimiento se dirige hacia varias empleadas de la escuela infantil, gestionada por la Fundación BBK, quienes ya no forman parte de la plantilla actual de la entidad.
Las pesquisas judiciales se centran en esclarecer lo ocurrido en las instalaciones de la calle Ezequiel Aguirre, después de que el Ministerio Público detectara indicios de irregularidades en el trato a los menores. Tanto el Gobierno Vasco como el Ayuntamiento de la localidad han aclarado que no tienen competencias directas sobre la gestión del centro al ser de titularidad privada, aunque la administración municipal ha calificado los hechos de «extrema gravedad» y ha pedido celeridad para depurar posibles responsabilidades.
Por su parte, la Ertzaintza ha confirmado que el caso está siendo liderado íntegramente por la Fiscalía, mientras que la entidad propietaria ha optado por el silencio institucional mientras dure el proceso. La apertura de estas diligencias previas busca determinar el alcance de los daños y garantizar la protección de las familias y los menores afectados, en un caso que ha generado una profunda preocupación en la comunidad local.








