La pieza, transportada de madrugada en dos vehículos especiales, ha comenzado a montarse esta mañana mediante dos grúas
La construcción de la pasarela ciclable y peatonal All Iron da un nuevo paso con el montaje del primer tramo de su plataforma, un hito que marca el avance visible de una infraestructura llamada a conectar Barakaldo y Erandio para peatones y ciclistas. Dos grúas han iniciado los trabajos de instalación de las dos piezas del tramo, que han llegado esta madrugada procedentes de la empresa Goros S. Coop. de Vitoria-Gasteiz.
La primera de estas piezas es un voladizo lateral de 32 metros y 15 toneladas, mientras que la segunda es un cajón metálico de la misma longitud y un peso aproximado de 50 toneladas. Tanto la logística del traslado como la maniobra posterior de montaje han requerido una planificación detallada, adaptada a las dimensiones y pesos de los elementos, así como a las limitaciones de las infraestructuras viarias y a las exigencias de una operación de estas características.
“El montaje de la pasarela es probablemente una de las fases más espectaculares del proceso”, ha explicado el diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Carlos Alzaga, quien ha estado presente en el inicio de los trabajos de instalación. Para ello se están empleando grúas de gran tonelaje y equipos auxiliares especializados, capaces de elevar u posicionar con “precisión milimétrica” elementos de gran peso y tamaño.
La plataforma completa ha sido dividida en 10 tramos para facilitar su construcción y posterior traslado desde el taller hasta Barakaldo y Erandio. “Se trata de una estructura metálica de 352,2 metros resuelta mediante un sistema de cajón continuo, apoyado sobre 10 pilas, a excepción de la zona central móvil”, ha explicado esta mañana Carlos Alzaga a pie de obra. Tal y como ha detallado el diputado foral, desde el punto de vista estructural, hay un “alto grado de complejidad técnica”, ya que la pasarela presenta una geometría curva con pendientes, tanto longitudinales como transversales. “Además, hay que añadir que la estructura se abre en los vanos centrales para permitir el tránsito de embarcaciones de gran envergadura”, ha matizado.
Alzaga ha citado el mecanismo de la relojería suiza para describir la precisión que deben tener tanto el diseño como la construcción y el posterior montaje para que cada pieza encaje en su sitio y se puedan realizar las maniobras de apertura sin contratiempos. Para ello, se incorporan coronas de giro, accionamientos electromecánicos y dispositivos de enclavamiento, junto con sistema de control y seguridad redundantes que permiten la correcta ejecución de las operaciones.
“Cada uno de los elementos metálicos se produce con un alto grado de precisión, mediante procesos de corte, mecanizado, ensamblaje y soldadura. Este trabajo industrial garantiza la calidad y el correcto comportamiento de todas las piezas como un puzle que posteriormente formarán la estructura completa”, ha dicho Alzaga.
Movilidad sostenible
La nueva pasarela nace con un objetivo claro: facilitar los desplazamientos cotidianos a pie y en bicicleta entre Barakaldo y Erandio, y reforzar la conexión con el transporte público. El proyecto forma parte de la estrategia territorial de Bizkaia para impulsar una movilidad más sostenible, reducir el uso del vehículo privado y recortar emisiones contaminantes.
En concreto, la actuación se enmarca en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia 2023-2035, que contempla las líneas L3 y L4 en la margen derecha e izquierda de la ría, respectivamente, con el objetivo de reforzar la conectividad ciclista y peatonal entre municipios.
Se genera así un itinerario alternativo al transporte motorizado para los recorridos de corta media distancia entre municipios, que no pretende ser sólo una alternativa de ocio deportivo, sino una alternativa real para los desplazamientos de cualquier tipo entre estos municipios, fomentando la Movilidad Urbana Sostenible. Además, favorece el transporte urbano colectivo, ya que conecta con el tren en Ezkerraldea y con el metro en Eskuinaldea.
Más allá de su función práctica, la pasarela All Iron aspira también a convertirse en un nuevo referente urbano sobre la ría. La combinación de Ingeniería, diseño y paisaje busca dar forma a una infraestructura reconocible, pensada tanto para mejorar la conectividad metropolitana como para integrarse de manera natural en el entorno.







