Desde este 1 de octubre entra en aplicación el Real Decreto 518/2026, una reforma del Reglamento General de Circulación que modifica pautas clave de la movilidad cotidiana en España. El paquete normativo busca reducir la siniestralidad de los usuarios más expuestos mediante el endurecimiento de las condiciones de adelantamiento, el uso de elementos de protección personal y la regulación del tráfico en situaciones extraordinarias.
En carretera, las maniobras para rebasar a ciclistas exigen ahora moderar la velocidad como mínimo 20 km/h por debajo de la máxima permitida en el tramo, además de mantener el metro y medio de separación y ocupar completamente el carril contiguo cuando la vía disponga de más de uno. En las travesías urbanas, la distancia de seguridad trasera respecto a las bicicletas no podrá ser inferior a cinco metros, quedando además abolida la exención que permitía a ciertos ciclistas prescindir del casco en trazados interurbanos.
Por su parte, el uso de patinetes eléctricos queda restringido a mayores de 15 años, siendo obligatorio el casco y el chaleco reflectante en horario nocturno. Para los motoristas se fija la obligatoriedad de llevar calzado cerrado en cualquier desplazamiento y guantes de protección fuera de poblado. Asimismo, el nuevo texto elimina las excepciones del cinturón de seguridad para repartidores o taxistas, otorga la prioridad al peatón en calles a un solo nivel y establece la obligación de despejar el carril izquierdo en autopistas afectadas por nevadas.








