La Diputación Foral de Bizkaia avanza con el proyecto que diseña un nuevo y mejor trazado para Sollube

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La Diputación Foral de Bizkaia ha mostrado nuevamente su compromiso con la mejora del trazado de la carretera BI-631 entre Bidebieta y el alto de Sollube. El diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, y el alcalde de Bermeo, Aritz Abaroa, han dado a conocer los principales hitos del proyecto, en fase de redacción.

«Estamos trabajando en un proyecto que marque una verdadera diferencia respecto al actual trazado. Una infraestructura más segura y mejor conectada que redunde en mejor calidad de vida y más competitividad para Bermeo y para la comarca. Es, además, un proyecto realista. Desde el punto de vista técnico, medioambiental y económico», ha asegurado Imanol Pradales. Tal y como ha explicado, la aprobación provisional del proyecto está prevista para la primavera de 2024, con lo que las obras podrán comenzar en 2025 y la nueva infraestructura entrar en servicio dos años más tarde. La inversión está estimada en torno a los 66 millones de euros.

El alcalde de Bermeo ha agradecido el compromiso y esfuerzo realizado para poder llevar adelante un proyecto que ha sido una de sus prioridades. «Sollube es un símbolo de Bermeo, pero también es una barrera natural para quienes se tienen que desplazar cada día para trabajar o realizar sus estudios. Por ello, cuando llegué a la alcaldía, pedí a la Diputación un proyecto que se pudiera llevar a cabo para acabar con esas barreras. Así las cosas y tras varias reuniones con el Diputado General de Bizkaia, hemos conseguido sacar adelante este proyecto que permitirá mejorar la calidad de vida y la seguridad de los vecinos y vecinas de la comarca, así como aumentar la competitividad de las empresas locales, ampliando las oportunidades de desarrollo económico de nuestra comarca», ha asegurado Aritz Abaroa.

Proyecto de mejora

El proyecto plantea tres tramos de actuación. Un primer tramo de rectificación y mejora de la carretera actual. Un segundo tramo que conlleva la construcción de una nueva infraestructura con un túnel, un falso túnel y un tercer carril para vehículos lentos. Y un tercer tramo para acondicionar la carretera existente.

El primer tramo de la actuación comienza tras la rotonda de Bidebieta. Con el trazado propuesto se mejora la carretera existente, que en esta primera zona está formada por una sucesión de curvas de longitud corta y de radios reducidos. Se proyecta un cambio de sentido en el PK 24+800, con un vial que pasa por debajo de la traza proyectada mediante un paso inferior. Este paso inferior permitirá realizar el cambio de sentido a los vehículos que circulan en sentido Bermeo y a las y los vecinos de los caseríos situados después de la rotonda de Bidebieta.

El segundo tramo comienza en el PK 25+200 y da lugar a una infraestructura completamente nueva. Actualmente son 2,7 kilómetros de carretera sinuosa y curvas cerradas que darán paso a un nuevo vial, más ancho y que contempla un tercer carril, un túnel bajo monte, un falso túnel y una rotonda.

El túnel tiene una longitud de 315 metros. Tras cruzarlo, el trazado cruza sobre el arroyo Sangrazilo y el río. Posteriormente cruza dos veces la calzada por el sur de Landaenagoikoa con un tramo de un falso túnel de 130 metros. A partir de aquí, el nuevo trazado conecta de nuevo con la carretera existente mediante una rotonda, de la cual sale también un vial que dará servicio también a las viviendas de Landaenagoikoa. Desde el comienzo del trazado hasta esta rotonda se proyecta un tercer carril para vehículos lentos. 2,7 kilómetros de carretera sinuosa y llena de curvas se abandonan con este nuevo trazado.

A partir de la rotonda comienza el tercer y último tramo proyectado: consiste en una mejora de la carretera aprovechando la plataforma existente dentro de lo posible y una nueva rotonda en el alto que servirá para reordenar accesos, eliminar los giros a la izquierda, así como para permitir realizar el cambio de sentido.