Hacer la compra y desplazarse por Euskadi resulta hoy un 3,4 % más caro que hace un año. Los datos publicados por el INE revelan que, más allá de la energía, la alimentación sigue siendo un factor determinante en la subida de los precios. Destaca especialmente el caso de los huevos, que se han encarecido un notable 21,2 %, y la carne de ternera, con un aumento del 13,7 %. Estos productos básicos se han convertido en los alimentos que más han presionado al alza la inflación durante el último mes, dificultando la estabilidad de la cesta de la compra familiar.
Esta tendencia alcista se ve reforzada por el comportamiento de los carburantes y combustibles, que en su conjunto han subido un 8,6 % en términos interanuales. El encarecimiento de la energía no solo afecta al consumo directo de los hogares, sino que repercute en toda la cadena de distribución, elevando los costes generales. Con una inflación que ya supera con creces los registros de 2025 por estas mismas fechas, el escenario económico en Euskadi afronta un inicio de primavera marcado por la volatilidad de los mercados internacionales de materias primas.








