Una empleada de Osakidetza ha sido apartada de su puesto durante más de dos años tras una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que confirma su conducta impropia durante su jornada laboral. El fallo judicial da por probado que la trabajadora intentó sustraer objetos del bolso de una paciente en plena consulta médica, un acto que fue presenciado por otra profesional del centro. Este suceso fue el detonante final de un expediente disciplinario que ya investigaba a la empleada por la desaparición de diversas cantidades de dinero pertenecientes a usuarios del servicio sanitario en ocasiones anteriores.
El tribunal ha calificado la actuación de la sancionada como una infracción «muy grave», rechazando su recurso y manteniendo la suspensión de empleo y sueldo impuesta originalmente. Además del robo frustrado en la consulta, la sentencia alude a otros antecedentes de sustracción y hurtos en el entorno laboral que refuerzan la decisión disciplinaria. Con esta medida, el sistema judicial respalda la actuación de Osakidetza para garantizar la protección de los pacientes y la integridad del personal en sus instalaciones, cerrando la vía administrativa con una sanción ejemplar por la reiteración y gravedad de los hechos.








