Las matronas del sistema público vasco no irán finalmente a la huelga este verano. Tras intensas jornadas de acercamiento, Satse y Osakidetza han pactado el inicio de una ruta de trabajo conjunta orientada a desatascar el conflicto laboral, lo que ha conllevado la suspensión del calendario de protestas que amenazaba el normal funcionamiento de las áreas de maternidad entre junio y julio. Desde el sindicato recalcan que actúan por responsabilidad, aunque el retorno a las calles dependerá de los frutos de este proceso.
El diálogo abierto se centrará en atender las reclamaciones de un colectivo que denuncia verse desbordado ante la falta de relevo y cobertura de vacantes. Con un volumen asistencial de una matrona por cada 2600 mujeres, la organización reclama un incremento urgente de las plazas disponibles para garantizar la seguridad de las pacientes. El rendimiento y la voluntad de la mesa de negociación se evaluarán formalmente a principios de octubre en un encuentro que dictaminará si se cierra el conflicto o se regresa a los paros.








