Los delitos de carácter racista y xenófobo volvieron a posicionarse como la motivación principal en los incidentes de odio gestionados por la Ertzaintza durante el pasado año. Según los datos oficiales presentados en la cámara vasca, esta tipología sumó un total de 108 casos, una cifra que representa el 56 % del conjunto de los expedientes a pesar de haber experimentado un descenso del 6 % respecto a 2024. El segundo factor de discriminación más habitual estuvo ligado a la orientación o identidad sexual de la víctima, con 40 agresiones registradas, seguido de los ataques por ideología política.
El balance territorial de 2025 introduce una novedad reseñable al romper el patrón histórico en el que Bizkaia lideraba de forma destacada este tipo de delincuencia. En esta ocasión, tanto el territorio vizcaíno como Gipuzkoa empataron al registrar 85 incidentes cada uno, aglutinando de manera conjunta el 88 % de la actividad delictiva del País Vasco, mientras que Álava contabilizó los 23 casos restantes. Por municipios, Donostia encabezó la estadística local con 35 sucesos, por delante de Bilbao, Irun y Vitoria.
Respecto a los escenarios y momentos en los que se desencadenan estos ataques, el entorno urbano y las franjas de ocio concentran la práctica totalidad de los incidentes. La vía pública destaca como el espacio más vulnerable al albergar el 45 % de los delitos de odio, a gran distancia de los centros escolares, los domicilios particulares o los locales de hostelería. Finalmente, el informe subraya el fuerte vínculo de estas agresiones con el fin de semana, ya que casi la mitad de los sucesos ocurrieron entre el viernes y el domingo, concentrándose el 75 % de ellos durante los horarios de tarde y noche.








