Euskadi ha registrado un Índice de Igualdad de Género (IIG) de 66 puntos sobre 100 en 2025, experimentando una progresión de dos puntos respecto a los niveles de 2020. El reciente informe del Instituto Vasco de Estadística (Eustat) revela un escenario de contrastes: mientras que el indicador vasco logra superar en 2,6 puntos la media registrada en el conjunto de la Unión Europea, todavía se mantiene a una distancia de 4,9 puntos por detrás del promedio de España, que se sitúa en 70,9 puntos.
La radiografía estadística demuestra que la equidad avanza a distintas velocidades según el ámbito de estudio. El área de la Salud destaca positivamente al liderar la tabla con 86,3 puntos y reflejar una leve mejoría, consolidada por los altos valores compartidos entre el estado físico y los hábitos de vida saludables. Por el contrario, la dimensión del Tiempo figura como una de las asignaturas pendientes con 62,5 puntos, penalizada por una importante brecha en la conciliación donde las mujeres asumen el doble de minutos diarios en la atención a menores y adultos, además de liderar el trabajo del hogar.
La esfera socioeconómica también evidencia desigualdades estructurales en materia de Dinero y Trabajo, que obtienen 71,7 y 68,1 puntos respectivamente. En el plano financiero, las mujeres perciben el 76% de los ingresos anuales masculinos y sus pensiones representan solo el 70% de las de los hombres, mientras que en el mercado laboral se detecta un ligero retroceso. A pesar de la alta participación de la mujer, el empleo sufre una notable segregación interna, evidenciada en que el sector femenino apenas representa una cuarta parte de las plazas en tecnologías de la información y menos de un tercio de las funciones directivas.








