Sostenibilidad convertirá la alfombra roja del Zinemaldi en bolsas reutilizables para el Banco de Alimentos de Gipuzkoa

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La 74ª edición del Festival de San Sebastián volverá a desplegar sus 1.840 metros cuadrados de alfombra roja sostenible, un elemento emblemático que, tras el apagado de los focos, tendrá una segunda vida en favor de la solidaridad y el medio ambiente. A través de una iniciativa impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el textil recuperado se transformará en 1.200 bolsas reutilizables destinadas al Banco de Alimentos del territorio. Además, el proceso de confección sumará una vertiente de inclusión social al ser ejecutado por la entidad Sutargi, garantizando aproximadamente 350 horas de empleo protegido para personas en situación de vulnerabilidad.

El proyecto ha sido presentado este viernes por el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, y el director del certamen, José Luis Rebordinos, acompañados por el vicepresidente del Banco de Alimentos de Gipuzkoa, Carlos Martínez, y la directora general de Sutargi, Mariangélica Martínez. La propuesta busca aplicar de forma práctica los principios de la economía circular a un gran evento cultural, evitando la generación prematura de residuos, reduciendo el consumo de materias primas y recortando tanto las emisiones de CO₂ como el gasto hídrico derivado de nuevos procesos de fabricación.

Durante el acto, el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha remarcado el valor transformador del modelo circular al señalar que «la transición hacia una economía más circular no consiste únicamente en reciclar más, sino en cambiar la manera en la que utilizamos los recursos y en buscar nuevas oportunidades para los materiales antes de considerarlos residuos». Asensio ha subrayado asimismo el carácter simbólico de la propuesta al afirmar que «la alfombra roja es un símbolo del Zinemaldi, pero también puede ser un ejemplo de cómo hacer las cosas de otra manera: lo que hoy acompaña a las estrellas por las calles de Donostia mañana puede convertirse en bolsas para el Banco de Alimentos y, en el proceso, generar empleo inclusivo».

Por su parte, el director del Festival, José Luis Rebordinos, ha coincidido en la necesidad de unir el impacto del evento con valores ambientales, argumentando que «es posible conjugar la espectacularidad de un elemento tan emblemático con criterios de inclusión social y respeto por el medio ambiente», al tiempo que ha recordado que «sostenibilidad, compromiso y glamour pueden y deben ir de la mano». En esa misma línea, el representante del Banco de Alimentos, Carlos Martínez, ha agradecido la continuidad de un proyecto que «demuestra que la cultura puede ir mucho más allá de su dimensión artística y convertirse en un verdadero punto de encuentro con la comunidad», mientras que Mariangélica Martínez, desde Sutargi, ha puesto en valor esta «circularidad inclusiva» como un eje transversal que permite a las personas vulnerables «poner su talento al servicio del territorio».