La aerolínea Volotea atraviesa una delicada situación financiera tras declarar el preconcurso de acreedores, una circunstancia que ha provocado la suspensión de más de 300 conexiones en el Aeropuerto de Bilbao. La compañía, que figura como la segunda operadora con mayor volumen de viajeros en las instalaciones de Loiu con 22 rutas activas.
Pese al alcance de las anulaciones, la dirección de la aerolínea asegura que la reorganización operativa ha quedado concluida y descarta nuevas interrupciones en su programación. Sin embargo, entidades de defensa del consumidor como Facua recomiendan abstenerse de adquirir billetes de la firma, mientras que empresas de reclamaciones como Erreklamatu reportan decenas de consultas por parte de viajeros afectados que denuncian falta de respuesta en la tramitación de sus incidencias.
El ajuste operativo coincide con el plan de viabilidad anunciado por la empresa la pasada semana, enfocado en renegociar un pasivo financiero próximo a los 200 millones de euros mediante un acuerdo con sus acreedores. Para garantizar su sostenibilidad económica a largo plazo, la hoja de ruta de la compañía contempla una inyección de capital a través de nuevos inversores y una reducción de su flota operacional, que pasará de los 44 aparatos actuales a una horquilla de entre 30 y 35 aeronaves.








