Las carreteras de Euskadi registraron un balance de 35 personas fallecidas y 342 heridas de gravedad a lo largo de 2025, según reflejan los datos recopilados por el Eustat a partir del anuario estadístico del Departamento de Seguridad. Estas cifras representan un repunte en la siniestralidad vial en comparación con el ejercicio previo, cuando se contabilizaron 32 víctimas mortales y 327 lesionados graves en la red viaria autonómica.
A pesar del incremento anual, la perspectiva a largo plazo confirma un avance significativo en materia de seguridad vial durante las últimas dos décadas. En los últimos veinte años, el número de decesos al volante ha experimentado un descenso del 65 %, alejándose de las 101 muertes notificadas en 2005 para consolidar una dinámica estable que oscila entre los 30 y 40 fallecimientos anuales en el último decenio.
Por demarcaciones, el comportamiento del tráfico mostró una clara disparidad territorial. Álava sufrió el mayor deterioro en sus registros al multiplicar por 2,5 sus víctimas mortales, pasando de 6 a 15 decesos en un solo año, además de subir en heridos graves y leves. Gipuzkoa logró recortar la cifra de muertes de 17 a 13, aunque experimentó un ascenso en el número de heridos graves (139) y leves (1.123). Bizkaia, por su parte, fue la única provincia en la que descendieron todos los índices de siniestralidad, reduciendo sus fallecidos a 7, los heridos graves a 122 y los leves a 1.485.








