Ernesto Valverde compareció visiblemente emocionado en su última rueda de prensa como entrenador del Athletic Club, tras consumarse la derrota de los leones en el Santiago Bernabéu frente al Real Madrid. El técnico puso fin de manera definitiva a su trayectoria en el banquillo bilbaíno, cerrando una temporada que calificó como irregular y compleja. Ante los medios, el preparador reconoció el potencial del rival en un encuentro condicionado por las altas temperaturas y admitió con franqueza que la campaña liguera del equipo no cumplió con las expectativas marcadas.
A pesar del sabor amargo del último resultado deportivo, Valverde centró su mensaje en el agradecimiento hacia la entidad y el entorno zurigorri. «Estoy muy agradecido por todo el cariño. Con el tiempo empiezas a mirar todo el tiempo que has estado en el Athletic y los logros. La distancia te hace verlo con más perspectiva. Estoy muy emocionado a pesar de la derrota. Por terminar y porque creo que es el momento de marcharme y ser un aficionado más del Athletic», manifestó conmovido el de Viandar de la Vera. El entrenador insistió en que el sufrimiento padecido a lo largo del curso no empaña el vínculo identitario que le une a la institución.
Con el cierre de este ciclo, el club vizcaíno iniciará una nueva etapa deportiva con el relevo en la dirección técnica. Valverde aprovechó sus últimas declaraciones oficiales para desear el mayor de los éxitos a su sucesor en el cargo, ensalzando la singularidad de la entidad de San Mamés. «Espero que el nuevo entrenador tenga mucha suerte. Este club es especial y se dará cuenta en cuanto llegue», concluyó el técnico, quien a partir de ahora pasará a seguir la actualidad del equipo desde las gradas de la afición.








