El Lehendakari ha remitido un documento estratégico al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, con el objetivo de amortiguar el impacto económico derivado del reciente bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán. A pesar de la tregua pactada entre Washington y Teherán, el Ejecutivo autonómico advierte de que las consecuencias en los costes del crudo, el gas y los componentes básicos se dejarán sentir de forma prolongada. Esta coyuntura se complica aún más tras la decisión del Banco Central Europeo de elevar los tipos de interés en un cuarto de punto, rompiendo una tendencia de tres años de estabilidad.
La propuesta vasca contempla un total de 36 iniciativas de carácter urgente destinadas a salvaguardar los presupuestos de los hogares y la actividad corporativa. En lo relativo al consumo doméstico, el plan sugiere una rebaja impositiva sustancial, instando a recortar el IVA de los productos cárnicos y pesqueros del 10% al 4%, además de restablecer los beneficios fiscales en los recibos de la luz y el gas. Asimismo, se plantea recuperar un descuento generalizado de 30 céntimos por litro en los combustibles y articular un subsidio térmico invernal específico para el colectivo de pensionistas.
El programa también reserva un espacio prioritario para la automoción, el sector primario y las grandes corporaciones fabriles con un alto consumo energético. Entre las directrices trasladadas a la Moncloa destaca la continuidad de los incentivos económicos para los carburantes de flotas profesionales y pesqueras, la supresión del gravamen a la producción de electricidad y un recorte del 80% en los peajes de distribución energética. Para el campo y los profesionales del mar, Pradales reclama flexibilizar las obligaciones de cotización a la Seguridad Social y liberar fondos de contingencia de la Política Agraria Común.








