El lehendakari, Imanol Pradales, ha mostrado su profundo descontento con la actitud del Ejecutivo central debido al estancamiento de las conversaciones para materializar las competencias estatutarias pendientes. En un foro celebrado en el Instituto Cervantes de Madrid, el presidente vasco ha calificado la parálisis actual como una «falta de respeto» hacia el autogobierno vasco, advirtiendo con seriedad de las consecuencias políticas de este frenazo y reconociendo abiertamente que «cada vez hay menos confianza entre las partes».
El mandatario autonómico ha afeado que las promesas de la pasada primavera sigan guardadas en un cajón, señalando directamente que los compromisos sellados en marzo «no se han cumplido». A pesar de la voluntad de entendimiento mostrada por el Gobierno vasco, Pradales ha lamentado que los equipos negociadores ministeriales actúen en la práctica «con un frontón», bloqueando sistemáticamente los cauces de diálogo institucionales que deberían dar salida a los traspasos de materias clave.
Este clima de bloqueo choca frontalmente con la hoja de ruta que ambos gobiernos habían pactado a principios de año para desbloquear la agenda autonómica. El lehendakari ha censurado este cambio de postura en Madrid, recordando que la prioridad compartida era agilizar los expedientes técnicos para «dar un salto relevante» en el desarrollo del autogobierno, un objetivo que ahora mismo permanece congelado por la falta de avances del gabinete central.








