El Ejecutivo vasco ha dado luz verde a una inyección presupuestaria de 51 millones de euros que irá dirigida a reforzar las políticas del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana. La medida contempla tres vías de actuación inmediatas: la garantía de fondos para las ayudas de la Prestación Económica de Vivienda (PEV), la absorción de inmuebles de Visesa por parte de Alokabide y la adquisición directa de 57 pisos pertenecientes al activo inmobiliario de Kutxabank.
La compra de las viviendas de la entidad financiera, a la que el Departamento sumará una aportación complementaria hasta alcanzar los 5,7 millones de euros, permitirá integrar unidades residenciales distribuidas en diversos municipios: 22 de ellas ubicadas en Gipuzkoa, 25 en Álava y 10 en Bizkaia. Por su parte, la partida de 20 millones fijada para la PEV blindará la continuidad de los apoyos económicos al pago del arrendamiento para aquellas familias en situación de vulnerabilidad hasta final de año.
En palabras del consejero Denis Itxaso, esta maniobra responde a la necesidad de combinar la promoción pública con la captación de vivienda ya construida en el mercado. De este modo, la administración autonómica busca agilizar la ampliación del parque de alquiler protegido y extender su alcance geográfico fuera de las principales capitales de provincia.








