Representantes del Ministerio de Juventud e Infancia, el Gobierno Vasco y las diputaciones forales han analizado en un encuentro técnico la saturación que registra la red de protección en Ceuta tras la reciente llegada de jóvenes migrantes. La administración central ha trasladado formalmente la necesidad de articular traslados hacia la península como vía para aliviar la presión asistencial en la ciudad autónoma, sondeando la capacidad de las administraciones vascas para incorporarse a esta respuesta humanitaria.
La petición plantea una participación voluntaria que reconozca el trabajo asistencial realizado hasta la fecha en los recursos autonómicos, donde la ocupación media supera con frecuencia la capacidad teórica prevista. La iniciativa busca articular una respuesta coordinada similar a la adoptada en otros puntos de la península para garantizar la atención adecuada de este colectivo.
Las instituciones de la comunidad autónoma mantienen su línea habitual de apertura a la colaboración interterritorial, supeditada a que el mecanismo de acogida se organice de forma equitativa entre todas las autonomías. La concreción de posibles derivaciones requerirá de un ajuste continuado entre las directrices del ministerio y la gestión operativa de las áreas forales de bienestar social.







