El técnico del Athletic Club, Ernesto Valverde, ha mostrado su preocupación tras el tropiezo sufrido por el equipo en San Mamés ante el Villarreal. El preparador rojiblanco ha analizado la delicada situación en la que queda el conjunto bilbaíno, admitiendo que el nerviosismo por la falta de resultados está afectando al juego. Según Valverde, aunque el equipo intentó presionar y tuvo sus opciones, la calidad del rival y la amenaza constante que plantean sus futbolistas impidieron que se pudiera rescatar algún punto.
De cara al futuro inmediato, el entrenador ha subrayado la necesidad de aceptar el momento actual y responder ante la presión externa e interna. Valverde considera lógico que aparezcan los nervios cuando los puntos se vuelven una urgencia, señalando que el nivel de exigencia es una parte natural del fútbol profesional que deben saber gestionar para salir adelante.
Con la mirada puesta en los próximos compromisos, el técnico insiste en que la plantilla está trabajando para revertir la dinámica y afrontar cada encuentro con la máxima responsabilidad. La falta de puntos obliga al Athletic a centrarse en la obtención de resultados inmediatos para alejarse de las posiciones complicadas de la tabla y recuperar la tranquilidad en su feudo.








