La flexibilización de los requisitos de Gaztelagun duplica el interés de la juventud vasca por las ayudas

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La renovación de las directrices del fondo de ayuda al alquiler para jóvenes ha generado un impacto inmediato en el volumen de tramitaciones gestionadas en la comunidad autónoma. Durante los primeros veintiún días de vigencia de las nuevas medidas urgentes, el volumen de expedientes presentados ha escalado de los 258 del ejercicio anterior hasta los 526 actuales, consolidando un repunte del 104%. El Departamento de Vivienda vincula este incremento a la modernización de unos baremos que corrían el riesgo de quedar obsoletos frente al encarecimiento estructural de los arrendamientos urbanos.

Los cambios normativos se han traducido en un ensanchamiento de los límites de acceso, permitiendo que entren en el sistema mensualidades de alquiler de hasta 900 euros en el caso de las tres capitales y de 800 euros en los grandes municipios. El consejero Denis Itxaso ha remarcado el acierto de dar cobertura legal a los contratos de habitaciones y a las situaciones de subarriendo, una realidad habitacional muy extendida. Este dinamismo ha permitido que las solicitudes directas a través de internet se agilicen de forma autónoma sin colapsar los servicios de atención telefónica de Alokabide.

Con un presupuesto acumulado que supera los 96 millones de euros desde sus inicios, la iniciativa da cobertura económica en la actualidad a miles de residentes en el territorio. Atendiendo al reparto geográfico, Bizkaia aglutina la mayor bolsa de perceptores con 4.071 expedientes aprobados, mientras que Gipuzkoa suma 2.191 y Álava completa el mapa con 1.417 jóvenes. La aportación pública de este recurso mitiga el esfuerzo financiero de los beneficiarios, cuya renta media se sitúa en los 524 euros, aportando un alivio económico directo para evitar que dediquen la mitad de sus sueldos a la vivienda.