La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha dado su visto bueno a la aplicación del régimen de semilibertad para Garikoitz Aspiazu Rubina, alias ‘Txeroki’, una decisión impulsada previamente por el Gobierno Vasco. El Ministerio Público considera adecuado el uso del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite al interno salir de la cárcel de Martutene de lunes a viernes para realizar labores de voluntariado. Esta postura se fundamenta en la evolución positiva del exjefe de ETA y su participación activa en programas de tratamiento individualizados encaminados a su reinserción.
A pesar de este respaldo, la Fiscalía ha establecido una exigencia clara y específica: el penado debe pedir perdón formalmente a las víctimas causadas por sus acciones en territorio francés. Al existir una acumulación de condenas impuestas en el país galo, la normativa española obliga a que el arrepentimiento y la reparación del daño incluyan también a los afectados en Francia. La justicia recuerda que, para consolidar estos beneficios penitenciarios, es imprescindible que el interno manifieste de forma inequívoca su desvinculación del terrorismo y el reconocimiento del dolor provocado.
El informe fiscal destaca que ‘Txeroki’ ha mostrado un compromiso «serio e irrevocable» en los talleres de justicia restaurativa organizados por el Departamento de Justicia del Gobierno Vasco. Desde finales de 2024, el recluso ha asistido a todas las sesiones y círculos de contacto directo con familiares de asesinados por la banda terrorista. Según el Ministerio Público, estas dinámicas han certificado su voluntad de apoyar a las víctimas en su reparación emocional, priorizando la explicación de los hechos frente a cualquier tipo de justificación de la actividad criminal pasada.








