El Gobierno Vasco ha activado un protocolo de emergencia en el municipio vizcaíno de Muskiz tras detectarse niveles «significativamente elevados» de benceno en el aire, procedentes de una incidencia en la refinería de Petronor. Según han informado los departamentos de Seguridad, Medio Ambiente y Salud, el origen del problema se sitúa en un tanque de gasolina donde la evaporación de parte del combustible ha generado una emisión volátil a la atmósfera. Ante esta situación, las autoridades han instado a los vecinos a permanecer en sus domicilios, manteniendo puertas y ventanas cerradas para evitar la inhalación de esta sustancia tóxica.
Los sensores de la Red de Control de Calidad del Aire han registrado concentraciones de entre 100 y 200 ug/m³, unos valores muy superiores a lo habitual que, aunque presentan una tendencia descendente, obligan a mantener medidas de precaución extremas. Se recomienda especialmente evitar cualquier actividad física al aire libre y, en caso de utilizar sistemas de climatización, asegurarse de que funcionen en modo recirculación para impedir la entrada de aire exterior. La empresa del grupo Repsol ya aplica protocolos de seguridad para minimizar la evaporación y resolver la avería con la mayor celeridad posible bajo la supervisión constante del Ejecutivo.
Las autoridades sanitarias han puesto especial énfasis en la protección de los grupos vulnerables, como niños, personas mayores, mujeres embarazadas y pacientes con patologías respiratorias o cardiovasculares. Como medida adicional, se ha aconsejado a los centros educativos, deportivos y sociosanitarios de Muskiz que suspendan todas sus actividades en el exterior hasta que los niveles de benceno regresen a la normalidad. El Gobierno Vasco mantiene un seguimiento exhaustivo de la situación a través de muestreos específicos en el entorno para determinar el momento en que se pueda levantar el aviso preventivo.







