El mercado inmobiliario en Euskadi ha experimentado un encarecimiento notable a lo largo del pasado año, registrando un incremento medio del 12,3% en comparación con el ejercicio anterior. Según el Índice de Precios de Vivienda (IPV) publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), esta tendencia al alza se ha consolidado en todo el territorio, reflejando una presión constante sobre el sector. Aunque la subida es significativa, se sitúa ligeramente por debajo de la media estatal, que ha despedido el año con un repunte del 12,9%.
El análisis detallado por tipo de inmueble revela que el mercado de segunda mano ha sido el principal motor de esta escalada en la comunidad autónoma, con un encarecimiento del 12,7%. Por su parte, la vivienda de obra nueva también ha mostrado un comportamiento alcista, aunque de forma algo más moderada, con un aumento del 10,4% respecto a 2024. Estos datos confirman que la dificultad de acceso a la propiedad sigue siendo uno de los principales retos económicos para la población vasca, en un contexto de oferta limitada y demanda sostenida.
A nivel estatal, el escenario es muy similar, con las viviendas usadas liderando las subidas con un 13,1%, frente al 11,2% de las nuevas construcciones. El informe del INE también destaca que el crecimiento de los precios no se ha detenido en el último tramo del año, ya que solo en el último trimestre el valor de los inmuebles repuntó un 1,8%. Esta evolución trimestral sugiere que la inercia del mercado continúa siendo ascendente, marcando un escenario complejo para los compradores de cara al inicio de 2026.








