Más allá de los excelentes resultados deportivos obtenidos en el Mundial de Argentina, la expedición de Euskadi protagonizó una agenda social y cultural muy activa en tierras mendocinas. El equipo, acompañado por una delegación institucional encabezada por la delegada Sara Pagola y la directora Ziortza Olano, visitó la euskal etxea Denak Bat. En este centro, los jóvenes pelotaris compartieron sus experiencias con la comunidad vasca local, que arropó a la «euskal selekzioa» durante todos sus encuentros, convirtiendo cada partido en una celebración de la identidad vasca.
Como parte de este intercambio cultural, el presidente de la Federación de Pelota Vasca de Euskadi, Joxe Mari Mitxelena, ofreció una conferencia sobre los orígenes de esta disciplina en la sede de la euskal etxea, despertando un gran interés entre el público argentino. Los deportistas también tuvieron la oportunidad de conocer los paisajes y la tradición vitivinícola de la región de Mendoza. Esta participación no solo ha supuesto un triunfo deportivo sin precedentes, sino que ha servido para fortalecer la conexión entre Euskadi y su diáspora en el cono sur.








