El último informe anual de la Policía Vasca revela un incremento en los hechos delictivos violentos vinculados al uso de objetos punzantes y cortantes dentro de la comunidad autónoma. En concreto, los registros policiales contabilizaron un total de 893 infracciones penales en las que los autores utilizaron cuchillos u otras armas blancas. Esta tendencia mantiene activo el plan especial de vigilancia y filtros que el Ejecutivo vasco implementó a partir de 2023, fecha en la que ya se detectó una mayor presencia de estos elementos en incidentes de carácter violento.
En lo que respecta a las actuaciones preventivas a lo largo del año pasado, los agentes de seguridad retiraron de las calles un volumen considerable de este material prohibido, alcanzando la cifra de 1.999 navajas y armas blancas decomisadas en todo el territorio vasco. A este arsenal se sumaron otros 520 objetos catalogados como peligrosos que también fueron interceptados por las patrullas en el espacio público.
Toda esta actividad de control e incautación se tradujo en la apertura de 1.455 denuncias por vía administrativa dirigidas a los ciudadanos que portaban dichos elementos sin autorización. La acumulación de estos datos estadísticos ha provocado que la discusión pública e institucional en torno a la seguridad en las calles y al control de estos objetos haya ganado una intensidad notable durante los meses más recientes.








